El Cuerpo como Reflejo de la Mente.

Doña Rosetta Forner

 

Una de las primeras cosas que chivatean el estado interior de la persona, son los ojos. Aunque no hace falta mirarlos para saber si su dueño es feliz o no: la mente escribe en la cara, en el cuerpo, en los pies,... en la postura física o entre “lenguaje corporal”: forma de sentarse, caminar o estar de pie. La tensión muscular, la inflexibilidad, las roturas, las lesiones... son muestras del conflicto interior del “material” existente en la mente. La psique influencia en el soma y viceversa. Modificando posturas corporales, el soma mandará señales de cambio al cerebro y la eliminación o cambio de creencias generan a su vez cambios en el cuerpo físico. Caminar pesadamente o con la espalda encorbada, la gordura, la calvicie... son signos a los que prestar atención ya que delatan un interior con “ideas” a limpiar, pero también las lesiones, contracturas, dolores musculares, etc., tienen su causa en la psique, lo que hay en lo físico es el síntoma, pero la causa hay que buscarla en otro lugar: en nuestro ordenador central (mente). La P.N.L.  y el Reiki combinados ayudan a modificar posturas, creencias y a sanar el cuerpo, yendo a la causa y arreglando ahí lo que haya que arreglar.

 

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