D. Daniel Barat - D. René Daubagna
Un alto porcentaje de partos son traumáticos para la estructura del recién nacido, aunque sea en grado leve. Las presiones craneales, malas presentaciones, utilización de fármacos, utilización de fórceps y otros aparatos... alteran la forma craneal. Esta forma craneal condicionará elementos clave en los primeros años de vida y, más tarde, la vida entera. Problemas tan habituales en los niños como las amigdalitis, otitis, vegetaciones, nerviosismo, trastornos del sueño y dificultades psicomotrices, pueden tener un origen importante en la alteración de la estructura. En los últimos años se está desarrollando un importante trabajo osteopático en este campo, pudiéndose comprobar resultados muy satisfactorios.